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Pintxos en Sagardi

21 Mar
Two sample pintxos

Image via Wikipedia

Con  mi madre en Barcelona estos días han tenido más de turísticos que de otra cosa (no se crean, igual he encontrado tiempo para trabajar), y como buenas turistas hemos paseado, comprado y comido.

Hoy fue el turno de las tapas. Mi madre estaba antojada de toda la vida con las tapas españolas y yo le recomendé un restaurant por el que algún día pasamos a mala hora con mi mujer (pintxos a las 4 de la tarde como que no): Sagardi.

El lugar tiene dos espacios: una taberna o bar de pintxos (pinchos) y un restaurant. El restaurant tiene una carta un tanto sobrevalorada para lo que oferta (cada plato vale en promedio unos 20 euros y el menú unos 52). La taberna por su parte,  está muy bien. Una variedad importante e interesante de pinchos a 1 euro con 80 cada uno (2.30 si lo quieres servido en la terraza, como siempre sobrevalorada) acompañados de una buena cerveza holandesa (nop, no tome nunca la famosa Estrella, que es francamente asquerosa).

La experiencia de los pinchos es interesante. Entras al bar, te arrimas a la barra, te haces de un plato y pides tu bebida. Y comienzas a elegir tus pinchos. Cada tanto sale alguien de la cocina con pinchos frescos y/o calientes, y te ofrecen aún más comida. Al final entregas tu plato, y te cuentan los mondadientes que han quedado (uno por cada uno que te has comido, de ahí el nombre: pinchos), así cuentan lo que se ha consumido.

Ahora, lo mejor de todo, es que ahora lxs que no fumamos podemos entrar sin problemas a este tipo de lugares porque… está prohibido fumar dentro!!! Mis pulmones lo agradecen, al igual que mi estómago 😛

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Liguria vs Coquinaria

3 Feb

Yo sé, puede que ud. encuentre que no tienen punto de comparación, pero le contamos igual nuestra experiencia.

Uno de estos días, fuimos a Santiago por un trámite bastante corto, llegamos a la hora de almuerzo y fuimos a nuestro ya querido Coquinaria. El menú de almuerzo era entrada de salmón ahumado con rabanitos, edamame y chutney de mango, fondo de lasaña de mariscos (hasta pulpo incluido) y postre de brownie de chocolate con helado de maracujá y frutos del bosque frescos. Nos tomamos un par de limonadas con menta (ellos insisten en que además tiene jengibre, pero eso no se lo validamos nosotras al menos) y un agua mineral ($1.400; U$D 3). Al ser menú de almuerzo, se tenía que escoger entre entrada+fondo o fondo+postre; como íbamos las dos, pedimos una combinación cada una y comimos de todo un poquito, incluso rehusamos el café que estaba incluido en el precio. El total para todo eso, 17.000 (U$D 35). Nosotras fascinadas. Cuando la comida es buena, se paga con gusto.

En la tarde, antes de irnos, andábamos cerca del renombrado Liguria y entramos para conocerlo. Entretenido el local, pero los precios no tienen nada que ver con la calidad esperable por ese monto. Tomamos un par de schop de Estella Artois a $2.800 pesos (U$D 6), una fanta y una “pichanga a la chilena” que decía que era para dos personas ($7.800; U$D 16). Lo que trajeron era un plato de pan cubierto con lonjas de salami, lengua, arrollado, jamón, media palta, pickles, aceitunas negras y unos cortes de queso laminado (cada uno de estos ingredientes habrán tenido entre 4 y 6 lonjas cada uno). El total, $14.000 pesos chilenos (U$D 28).

Por 4 mil pesos más comimos opíparamente al almuerzo, con una atención espectacular, un mêtre estereotípico (que puede ser bueno o malo) y además en un local donde mi mujer aprovechó de comprar unos caldos líquidos concentrados de carne y verduras que son espectaculares. Ninguno de los dos lugares son para hacer colación todos los días, pero al menos, Coquinaria hace rendir el precio.

Del Huerto a nuestra cocina

11 Jan

La semana pasada nos escapamos a la capital y llevé a mi mujer a almorzar a El Huerto. Como siempre, el lugar no nos defraudó en lo más mínimo. Estaba llenísimo a eso de las dos de la tarde, pero sólo tuvimos que esperar 10 minutos para conseguir mesa, de ahí en adelante fue puro gozar.

Partimos con la clásica limonada con menta y nos pedimos sendas ensaladas: Insalata di riso (hojas verdes, arroz integral, tomates asados, zapallos italianos, palta, aceitunas y queso rallado);  y Antipasti siciliano (hojas verdes, albahaca, queso de cabra al horno sobre champiñones, berenjenas, pimientos y zapallos italianos asados, espárragos, aceitunas marinadas, garbanzos y tomates asados). Ambas quedamos contentas con el pedido 😀

El postre fue una decisión difícil, pero nos decantamos por un Parfait de lúcuma y manjar y una mousse helada de miel y jengibre. Aunque ambas estaban muy buenas, reconozco que la mousse me conquistó (así que terminé comiéndome la mitad del postre que no era mío 😛 ).

Ahora, lo mejor de todo es que, en los diez minutos de espera, encontré en la tienda del lugar el mítico libro de recetas del Huerto, y obviamente lo compré (junto con una caja de surtidos de chai en todas las variedades de té posibles).

Hasta aquí ya he cocinado 3 recetas, incluida la de la Mousse de miel y jengibre que, aunque tuvo sus problemas, finalmente quedó increíble. prometo que el siguiente post será de aquella receta.

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En La Serena

12 Sep

Hace unas semanas fuimos a La Serena. Hicimos lo que se hace en La Serena: comer mariscos y caminar por la Avda. del Mar, ambas cosas a saciedad.

No fuimos por las picadas que están en Peñuelas, que yo ya habìa probado, sino que nos fuimos por los restaurants que nos llamaron la atención cuando caminábamos. Terminamos comiendo en 4 lugares:

  1. La Tabla: (foto abajo) Llegamos a las 5pm cuando no había nadie, excelente atención. Pedimos el inevitable Serena Sour (foto abajo), ceviche, yo pedí un plato surtido de mariscos fríos (machas, jaiba, ceviche, ostiones, locos) y mi mujer pidiò algo parmesano. Luego nos sugirieron una torta de merengue lúcuma que nos dejó casi en coma insulínico porque estaba muuuuy dulce y que apenas pudimos terminar entre las dos por el tamaño. Precio estándar, ni de picada ni de restaurant top. Todo fresco. Ambientes separados de fumadores y no fumadores.
  2. Huentelauquén: fuimos en una noche en un grupo de 8. Me parece que es más famoso de lo que debería. La atención que nos tocó no era muy diligente que digamos. La separación con los fumadores no era muy eficiente, habían varias mesas que estábamos demasiado cerca de la puerta al humo y para servir a los fumadores debían pasar por los no fumadores, paseando el olor. Yo pedí una botella de vino, no tenían Chardonnay, sólo Sauvignon Blanc locales (de la IV Región)…al final Tabalí acabó siendo bastante bueno. Comimos empanadas de mariscos, mi mujer pidió un pisco sour (que me comentó que era el que más contenido alcohólico tenía de todos los sours que se tomó en La Serena, el resto eran “juguitos”), pedimos pasta y un plato caliente de mariscos. Los platos eran grandes y la comida buena, pero uno o dos mil pesos por sobre el promedio de los otros restaurants. Hubiese tenido mejor atención, quizá los hubiese valido por la ambientación.
  3. Mia Pizza: fuimos a la hora de almuerzo, no pudimos sentarnos en terraza no fumador porque estaba lleno, pero había sector no fumador adentro, cerca del bar. Nos saluda o el dueño o el administrador, que se quedó visible durante todo el tiempo. Yo pedí una ensalada de camarones y jaiba con pepino y tomate sobre endibias (foto abajo) y mi mujer un plato de pasta con fungi (foto abajo). Una atención muy cordial y presta (aunque para ser justa había sobrepoblación de meseros donde estábamos nosotras). Luego nos volvieron a ofrecer torta de merengue-lúcuma que nos aseguraron era la mejor de la IV región. Probamos. Definitivamente era mejor que la que habíamos comido anteriormente, más sabor, menos azúcar (y menos porción también, hay que decirlo). Los precios eran un poco más baratos que en los otros lugares.
  4. Restaurant del Hotel Campanario del Mar: era nuestro último día y extrañamente ya no queríamos tanto marisco. Nos metimos a la hora de almuerzo y éramos las únicas. También tienen separación fumador/no fumador que no pudimos falsear por la falta de otrxs comensales. Yo pedí una ensalada griega (que hicieron con queso de cabra y buenos ingredientes) y mi mujer una media docena de empanaditas queso-camarón (que no tenían en cantidad para surtir la orden y reemplazaron una emp. camarón con dos de queso y no nos dijeron hasta que le pegamos la mascada). Pedimos jugos y eran exprimidos ahí mismo, muy frescos. De postre, pie de limón, que estaba muuuy rico y muy bien presentado (foto abajo), con el sabor ácido perfecto de la crema y sin demasiado merengue.

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Bonus track: cuando andábamos de turistas por la recova, un locatario nos recomendó que fuéramos al “Tintos y blancos” una linda tienda donde vendían buenos piscos (nos compramos un MalPaso 40º) y vinos de todos los rangos. Nos compramos un curioso ensamblage de rosé+cabernet orgánico de Torres, un Passito (que ya tomamos y olía a miel pura). Los empacaron muy bien para avión, poniéndole envoltura de burbujas a cada uno.

Bar Fidel, Barcelona.

20 Jul

El fin de semana pasado, nos juntamos con una gran amiga en Barcelona. Ella, mucho más conocedora del ambiente que nosotras, se dedica a mostrarnos “joyitas” o lugares que de otra forma nosotras no encontraríamos. Así ocurrió con el Bar Fidel.

Quedamos gratamente sorprendidas por el buen sabor de sus bocadillos y sus ensaladas. La carta está por acá. Compartimos un bocadillo noruego (de salmón y salsa de queso roquefort) que estaba muy sabroso, y uno victoria (de pollo, pepino, cebolla, salsa perrin y mayonesa). Los precios entre 4.50 y 5.00 euros.

Las ensaladas que pedimos fueron las tabule (cuscus, tomate, cebolla, apio, pasas, menta, limón y aceite de oliva) y griega (lentejas, tomates, cebolla, limón, menta y gran masala). Rico.

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Pollo con miel y merkén

30 May
Merkén - Santiago de Chile
Image by Silvia Sugasti via Flickr

Creo que  probé este plato por primera vez en el Isidora, en Talca.  A mi no me gusta mucho el picante, pero el merkén la lleva! … Y además la mezcla con miel potencia el gusto del merkén, sin el sufrimiento del picor excesivo. Esta es mi propia versión de la receta, porque la original no la pregunté, pero queda riiica!!!

He descubierto que la clave está en macerar el pollo por unas cuantas horas. Le pongo sal, pimienta (negra o cinco bayas), ajo (he descubierto que que el seco funciona increíble, pero el que viene en trozos, no el que viene en polvo), merkén y miel. Lo dejo en el refrigerador por unas horitas (con dos estamos, aunque mientras más, mejor). Luego, en una olla sofrío cebolla cortada pluma y sello los trozos de pollo a fuego alto. Despúes bajo el fuego y tapo la olla. Lo dejo en la cocina por un rato (lo siento, no he tomado el tiempo, pero deben ser 20 min., dependiendo de la cantidad de pollo o del tamaño de los trozos). Una vez que está listo y lo saco del fuego, agrego un chorrito de crema.

Queda de un riiiico!!!!

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Coquinaria, paraiso foodie en Stgo.

22 May

Acá esta todo. Tienen almacén, charcutería, chocolatería, pastelería, panadería, tetería, especiería, utensilios…además, restaurant, brunch y catering. Claro…los precios no son de feria, pero las cosas que puedes encontrar!

En Isidora Goyenechea 3000, Las Condes, Santiago.